Ya comenzó el nuevo ciclo escolar en Corea del Sur. Los niños que están empezando por primera vez la escuela primaria necesitarán un periodo de tiempo para adaptarse a su nueva vida.


Pero los precios de las mochilas que los estudiantes están usando, que son un elemento escolar indispensable, no son tan lindos.
Entre las mochilas que llevan a sus espaldas hay algunas sorprendentemente caras. Las novedosas mochilas “Randoseru” importadas de Japón valen 700.000 wones ($ 700). Una tienda en un centro comercial vendió rápidamente 100 mochilas, y están pidiendo más.
Las empresas compiten entre sí para desarrollar diferentes diseños y funciones. Desde mochilas que tienen la capacidad especial de proteger la columna vertebral de sus hijos, a mochilas que tienen incrustado oro de 14 quilates en ellas, hasta las que tienen personajes de televisión y películas populares, la tendencia es competir para hacer la mochila más cara.
A medida que el número de familias con un solo hijo crece, el mercado para las mochilas de los niños dirigido a los padres que quieren dar a sus hijos lo mejor de lo mejor, se incrementa también. Cada año, el mercado aumenta rápidamente, y este año, se espera que ascienda a 300 mil millones de wones (300 millones de dólares). 
Un padre dijo: “Los padres están preocupados de que sus hijos sufran bullying en la escuela, por lo que prefieren las marcas más caras …”
Y no sólo hay mochilas caras. Hay cajas de lápices que valen ₩ 280,000 (280 dólares) y bolígrafos de más de ₩ 100.000 (100 dólares)
Las bolsas para llevar zapatos pueden costar ₩ 80,000, así que comprar todo esto para sus hijos puede llegar a costarles más de 1.000.000 wones (mil dólares), lo que provoca sentimientos de malestar en algunos padres.
Pero no todo son malas noticias
Se ha creado un taller donde los padres hacen mochilas a mano para sus hijos.
Incluso usando tela de alta calidad, sólo cuestan de 40.000 a 50,000 won, (40 a 50 dólares) y queda suficiente tela para hacer cartucheras y bolsas para llevar los zapatos también.
Una madre que asiste a estos talleres dijo: Son mochilas únicas, y a mi hijo sus compañeros le dicen ¡Vaya la artesanía de tu mamá es excelente! Así que parecen estar orgullosos de ello.
El estrés de los padres se aminora ya que están tomando un primer paso significativo por sus hijos en lugar de ser arrastrados por las empresas.